El guardameta: manos, cesiones y la regla de los 8 segundos
El portero es el único jugador que puede usar las manos, pero con límites muy concretos. Muchas decisiones arbitrales dependen de saber cuándo controla el balón y cuándo no.
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Cuándo controla el balón
Se considera que el portero tiene el control del balón cuando lo sujeta entre las manos, entre la mano y una superficie (el suelo o su propio cuerpo), o cuando lo bota o lo lanza al aire para atraparlo. Mientras lo controla, ningún rival puede disputárselo: hacerlo es falta.
La regla de los 8 segundos
Desde la temporada 2025/26, el portero no puede tener el balón en las manos más de ocho segundos. El árbitro hace una cuenta atrás visible con la mano durante los últimos cinco. Si se pasa del límite, se concede un saque de esquina al equipo contrario. Esta regla sustituye al antiguo tiro libre indirecto por retener el balón.
La cesión
El portero no puede tocar con las manos un balón que un compañero le ha pasado deliberadamente con el pie, ni uno que recibe directamente de un saque de banda de un compañero. Si lo hace dentro de su área, se concede un tiro libre indirecto al rival.
Sí puede cogerlo si el compañero se lo ha pasado de cabeza, de pecho o de rodilla, siempre que no sea un truco deliberado para burlar la regla (por ejemplo, levantarse el balón con el pie para cabecearlo hacia él). Ese truco se castiga con amarilla al jugador que lo hace.
Volver a tocarlo con la mano
Una vez que el portero suelta el balón, no puede volver a tocarlo con las manos hasta que lo toque otro jugador.
Fuera del área
Fuera de su área, el portero es un jugador más: si toca el balón con la mano comete mano, y sus faltas se valoran igual que las de cualquier otro, también cuando niegan una ocasión manifiesta de gol.
Resumen orientativo basado en las Reglas del Juego de la IFAB (edición 2025/26). Ante cualquier duda, prevalece el texto oficial de las Reglas.